• abril 17, 2018

Hígado encebollado

Seguro que conocéis a algún familiar que sufre de anemia, ya sea por temporadas o de forma habitual. En mi caso, el conocido soy yo misma y de forma habitual sufro de anemia. Por eso complemento esta falta de hierro con algunos ingredientes.

En este caso te traigo un hígado encebollado con una historia curiosa, al menos para mi.

Cuando era pequeña mi madre trataba de darnos una alimentación muy variada. Yo era la más pequeña de la casa y siempre por ser la más pequeña me trataban como la más caprichosa (en vez de reconocer que me daban más mimos porque se les caía la baba conmigo). Pero en realidad, la caprichosa era mi hermana mayor. Presumía que comía de todo pero en verdad no le gustaba el pescado, las judías, la coliflor,… y ni hablar de comer hígado en casa.

Yo me quejaba de las lentejas, nunca las he soportado. Pero por quejarme una vez me llevé la fama de la especialita en las comidas y me adjudicaron que era yo la que no quería comer todos esos ingredientes que no le gustaban a mi hermana. Tal fue esa creencia que hasta yo me lo creí.

Cuando fui a vivir con mi marido, por aquel entonces “ese chico tan guapo con el que voy a probar la convivencia”, empezamos una etapa de conocer las manías del uno y del otro. Bueno, manías, costumbres y conocernos básicamente. Y le conté mi problema con la anemia.

En aquella época no vigilaba mucho mi alimentación y él quería ayudarme incorporando ingredientes como el hígado en la lisa de la compra. Pero no, yo los quitaba porque según me han dicho a mi no me gusta el hígado.

Una noche me sorprendió con una cena. Emocionada que estaba de que mi chico tenía un detalle romántico conmigo hasta que me encuentro un plato de hígado encebollado en la mesa.

Después de muchas insistencias de que lo probara hasta que me tragué mis palabras porque aquello estaba buenísimo.

Después de una larga conversación con mi madre me aclaró que como a la hermana mayor no le gustaba el hígado la pequeña no llegó ni a probarlo.

¿Cuántas cosas me habré perdido por los caprichos de mi hermana?

Hoy os comparto el plato que mi marido me preparó en aquella cena.

 

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 dientes de ajo
  • 400 gr de cebolla
  • 500 gr de filete de hígado de ternera
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • cucharadita y media de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de sal
  • 50 ml de vino
  • 50 ml de aceite

Procedimiento:

Laminamos los ajos y troceamos la cebolla. Calentamos el aceite en un cazo y cuando esté bien caliente añadimos los ajos. Los doramos un poquito y añadiremos la cebolla. Sofreímos durante 15 minutos a fuego medio alto o hasta que la cebolla se hablande.

Añadimos el pimentón dulce y el pimentón picante. Removemos hasta que las especies se incorporen al resto de ingredientes.

Ahora es el momento de añadir el hígado, recuerda haberlo limpiado bien antes de cocinarlo. Removemos para que se mezcle bien, tapamos el cazo y cocinamos a fuego medio durante 5 minutos.

Añadimos el vino y removemos durante unos minutos para que el alcohol se evapore. Añadimos la sal y seguimos removiendo durante 5 minutos.

Apagamos el fuego, tapamos el cazo y dejamos reposar durante 2 o 3 minutos antes de servir.

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